La peste bubónica es una infección bacteriana grave transmitida
principalmente por las pulgas. El organismo que provoca la peste
bubónica, yersinia pestis, vive en los pequeños roedores que se
encuentran comúnmente en las regiones rurales y semirrurales de África,
Asia y Estados Unidos. Este organismo se transmite a los humanos por
picaduras de pulgas que se alimentaron de roedores infectados o por
personas que tocaron animales afectados.
Alcanzó un punto máximo entre 1347 y 1353.
Síntomas y mortalidad
Varios cronistas de la época indican la brusquedad con la que aparecían los síntomas. Una persona podía estar sana por la mañana y tener fiebre alta por la tarde para morir al llegar la noche. Según la literatura médica y de otra índole, los afectados padecían todos o varios de los siguientes síntomas según Giovanni Boccaccio (2013) y otros autores:- Fiebre alta incluso superando los 40 grados.
- Tos y esputos sanguinolentes.
- Sangrado por la nariz y otros orificios.
- Sed aguda.
- Manchas en la piel de color azul o negro debido a pequeñas hemorragias cutáneas.
- Aparición de bubones negros en ingles, cuello, axila, brazos, piernas o tras las orejas, debido a la inflamación de los ganglios pertenecientes al sistema linfático.
- Gangrena en la punta de las extremidades.
- Rotura de los bubones supurando líquido con un olor pestilente.
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